Ahora no me ves, ahora me vuelves a ver… soy una especie Lázaro

La ONG Global Wildlife Conservation nos acaba de dar una excelente noticia. Tras casi 30 años sin tener noticias suyas, el ciervo ratón de Vietnam (Tragulus versicolor) ha reaparecido. Desde la captura de un ejemplar por cazadores, en 1990, nada más se había sabido de esta especie. Se la consideraba como probablemente extinta. Ahora, gracias a la colaboración de aldeanos de la zona, varias cámaras trampa colocadas en bosques del sur de Vietnam han registrado más de 2.000 fotografías de diversos ejemplares de la especie.

Son ya varias las veces que en este blog hemos hablado de la Sexta Extinción. Especies que nos dicen adiós y desaparecen de la faz de la Tierra engullidas, en la mayoría de los casos, por nuestra irresponsabilidad. La caza ilegal, el tráfico de especies, la destrucción del hábitat natural, la contaminación. También en ocasiones catástrofes naturales. Muchas son las causas de estas desapariciones. Y no siempre es fácil certificar cómo y cuándo se han producido.

Extinguirse

Todos tenemos en mente especies que por su singularidad permiten que sea sencillo llevar un registro de sus individuos. Ya sea por su tamaño o por su restricción geográfica, fácil de monitorizar, los tenemos casi contados al detalle. Ciertas especies de rinocerontes, las vaquitas marinas o los linces ibéricos son ejemplos conocidos. Sería fácil certificar el momento y causa de su extinción.

Sin embargo, en la mayoría de ocasiones no es tan sencillo. La IUCN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) fijó en su día un criterio temporal. Una especie debía considerarse extinta cuando, estando previamente considerada en peligro crítico de extinción (CR), transcurrían 50 años sin ser vista o detectada en estado salvaje.

El criterio parece razonable desde la perspectiva de nuestro mundo altamente tecnificado. Nos parece que todo el planeta se encuentra ya bajo estricta supervisión. Que no hay rincón ni detalle que se nos escape. Vale, puede que un insecto o una lagartija nos den esquinazo a veces. Pero nada mayor que un ratón parece preparado para escapar a nuestro escrutinio. Y sin embargo no es así.

Nuestro maravilloso planeta sigue albergando zonas que se resisten a ese escrutinio humano. Áreas boscosas o selváticas remotas. Islas perdidas y deshabitadas en los confines de nuestros océanos. Terrenos escarpados de difícil acceso. O simplemente regiones aún poco estudiadas por falta de medios apropiados o por el propio estatus sociopolítico de los países que las albergan.

Cuatro capturas de las cámaras trampa que han permitido volver a ver al ciervo ratón de Vietnam
tras cerca de 30 años sin tener certeza de su supervivencia

Reaparecer

Por todo ello no resulta extraño que de vez en cuando alguna de esas especies ‘técnicamente’ extintas regresen del más allá. Como el Lázaro bíblico, resuciten de entre los muertos. Bueno, realmente no son especies resucitadas en el sentido literal de la palabra. Más bien reaparecidas. Les perdimos la pista durante mucho tiempo y, de pronto, reaparecen a nuestra vista. Como el ciervo ratón que encabeza este artículo. Por eso se ha convenido en llamarlas ‘especies Lázaro’.

Los ejemplos son muchos y muy variados.

  • El lagarto gigante de La Gomera (España), descrito como especie fósil en 1985 hasta que en 1999 se descubrió una pequeña población de ellos.
  • El insecto palo de Lord Howe (Australia), considerado extinto desde 1930 pero redescubierto en 2001 y ahora en vías de recuperación.
  • El petrel o fardela de las Bermudas (Atlántico) al que se creía extinto desde el siglo XVII hasta que en 1951 se descubrieron 18 parejas reproductores en unos islotes.
  • El gecko crestado (Nueva Caledonia), redescubierto en 1994 tras cerca de 100 años sin tenerse noticias suyas.
  • La palma, por ahora, se la lleva el celacanto (Indico) un género de peces que se consideraba extinto desde hacía 66 millones de años. Hasta que en 1938 se localizó un ejemplar en Suráfrica. Y en 1997 otro en Indonesia. Ahora sabemos que en ambos lugares viven dos subespecies distintas de celacantos, regresados desde las profundidades del Cretácico.

Son solo cinco ejemplos de las decenas que podemos encontrar. Algunos reaparecidos tras cientos o miles de años. Otros tras solo unas pocas décadas. En todo caso una demostración de lo poco que aún sabemos de cómo funciona la naturaleza. De lo compleja y resistente que, pese a todo, resulta la biodiversidad. Seguro que el futuro aún nos depara alguna sorpresa. Otro día les contaré sobre esas especies perdidas que la ciencia todavía confía en poder reencontrar.


Referencia

An Nguyen, Van Bang Tran, Duc Minh Hoang, Thi Anh Minh Nguyen, Dinh Thang Nguyen, Van Tiep Tran, Barney Long, Erik Meijaard, Jeff Holland, Andreas Wilting & Andrew Tilker . Camera-trap evidence that the silver-backed chevrotain Tragulus versicolor remains in the wild in Vietnam. Nature Ecology & Evolution (2019) doi:10.1038/s41559-019-1027-7

Crédito de la fotografía de portada

Dos ciervos ratones de Vietnam (Tragulus versicolor ) captados por una cámara automática (Southern Institute of Ecology, 2019)

2 comentarios en “Ahora no me ves, ahora me vuelves a ver… soy una especie Lázaro”

  1. Hola! En el Chaco Boreal tenemos una especie que fue considerada extinta hasta ser redescubierta en 1970. Se trata del Taguá (Catagonus wagneri), un mamífero artiodáctilo de la familia Tayassuidae, el pecarí de mayor tamaño.
    El año pasado y éste, tuvimos oportunidad de registrarlo varias veces en reservas del norte paraguayo. Primero, como en el caso del ciervo ratón, con cámaras trampa. Pero luego cara a cara, siendo experiencias de vida silvestre maravillosas. Les dejo un video con éste y otros registros interesantes.

    Registros de Fauna – Chaco Paraguayo -> https://youtu.be/inX_c88Gqo8

    Abrazo!

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