El Antropoceno supera una nueva eliminatoria en su camino al título

El márketing es ese maravilloso conjunto de técnicas y metodologías desarrolladas con el fin último de mejorar la venta de un producto, de un servicio, de una idea de lo que sea. Hoy día lo aplicamos a todo. A un artículo tecnológico, a un candidato político, a una serie de televisión o incluso a un concepto del mundo de la ciencia. En ocasiones ese márketing esconde un proceso muy meditado y elaborado. En otras es fruto de la oportunidad bien aprovechada. Algo así ha ocurrido con el concepto de Antropoceno (algo así como ‘el nuevo tiempo del hombre’). Pero, ¿qué es y qué no es (a fecha de hoy) el Antropoceno?

Meses atrás en otra entrada de este Blog les hablé ya de este ‘nuevo tiempo del hombre’. Les explicaba allí cómo se organizaba la historia geológica de la Tierra, quién y cómo decidía sobre esa organización y qué se esperaba a corto plazo al respecto del nuevo concepto de Antropoceno. ¿Cómo? ¿Que no lo recuerdan? ¿No lo leyeron? Les recomiendo que lo lean y regresen luego a este punto (es el momento de pinchar aquí para hacerme caso) 😉

¿Qué porras es el Antropoceno?

La idea del papel determinante del ser humano en la historia geológica moderna no es algo nuevo. Ya en el último cuarto del siglo XIX el geólogo italiano Antonio Stoppani (1824-1891) propuso el concepto Antropozoico, al que asignó un rango temporal de unos 2 millones de años. Era el tiempo, estimado por entonces, en que nosotros y nuestros ancestros llevábamos habitando y modificando nuestro entorno.

La paternidad de la criatura (al nombre me refiero) corresponde al biólogo Eugene F.Stoermer (1934-2012). Fue el primero en acuñar el término Antropoceno para identificar un período temporal con fuertes evidencias del impacto de la actividad humana en nuestro planeta. Impacto a nivel biológico, climático, ambiental y geológico. Sin embargo fue el Premio Nobel de química Paul J.Crutzen (1933) el responsable, en el año 2000, de elevar el término al Olimpo de la cultura científica y popular (más o menos, no me sean escrupulosos). Crutzen estableció la fecha de 1874 (invención de la máquina de vapor y consiguiente Revolución Industrial) como el punto de referencia para este nuevo período.

Otro geólogo, William Ruddiman (1943), fue un poco más allá y estableció que dicho período debería remontarse hasta hace 8.000 años. El momento aproximado en que la generalización de la agricultura a nivel planetario empezó a impactar de forma directa en el entorno físico, biológico y ambiental del planeta. Otros autores incluso lo trasladan más lejos, al momento en que los cazadores-recolectores empezaron a eliminar a la megafauna de hace unos 15.000 años.

Como vemos parecía asentarse la necesidad de trascender la evidencia del impacto humano a nivel de escala geológica, pero no había consenso en el cómo y en el desde cuándo. Y como casi siempre al final alguien tuvo que arremangarse y poner manos a la obra. En 2008 el geólogo Jan Zalasiewicz y su equipo propusieron formalmente la ‘oficialización’ del Antropoceno. La Comisión Internacional de Estratigrafía (ICS) (de nuevo vuelvan a mi artículo pasado para recordar quién es) recogió el guante y puso a Zalasiewicz al frente de una comisión de trabajo destinada a dar solución al tema.



Insisto… ¿estamos o no estamos en el Antropoceno?

El bueno de Hamlet nos vendría ahora mismo de perlas para la intro de este apartado. ¿Ser o no ser? ¿Tenemos o no tenemos Antropoceno? Pues bien, la noticia es que ayer 21 de mayo de 2019 el Grupo de Trabajo del Antropoceno de la ICS, el que dirige Zalasiewicz, hizo públicas las primeras conclusiones de su trabajo (1). ¿Y qué dicen dichas conclusiones? Pues ponen negro sobre blanco acerca de mucho de lo que la ciencia viene confirmando hace años (negacionistas al margen, que saben mucho más). Abróchense los cinturones:

1 ) la urbanización del mundo y la expansión de la agricultura han generado procesos erosivos a gran escala
2 ) el ser humano ha provocado perturbaciones abruptas en los ciclos del carbono, nitrógeno, fósforo y otros elementos con la introducción de compuestos químicos en la atmósfera
3 ) dichas perturbaciones han provocado cambios ambientales cuya muestra más evidente son el calentamiento global, el aumento del nivel del mar, la acidificación de los océanos y la aparición de zonas muertas en los mares
4 ) toda la biosfera ha sufrido el efecto directo de estos cambios con pérdida de hábitats, depredación, explosión de especies domésticas (ganadería) y proliferación de especies invasoras
5 ) han aparecido nuevos ‘minerales’ y ‘rocas’ de creación humana como el hormigón, el asfalto, cenizas volantes, los plásticos y una gran cantidad de ‘tecnofósiles’ derivados (basura plástica y electrónica)

El Grupo concluye que todos estos cambios no son de carácter puntual, sino que perdurarán en el tiempo (milenios). Asimismo muchos de ellos son de carácter permanente e inevitablemente modificarán (ya lo están haciendo) el devenir del entorno planetario. Uy uy uy. Todo esto suena a cuando vas al hospital con un montón de síntomas evidentes y el equipo médico, tras hacerte mil pruebas y debatirlas, salen y te dicen… estás enfermo y tu mal se llama Antropocentritis aguda (disculpen el chiste fácil).

El Grupo se atreve incluso a proponer un punto límite que marcaría el inicio de este teórico nuevo período geológico. Es decir, soluciona la controversia de si cuando la máquina de vapor o cuando el nacimiento de la agricultura o cuando el fin de la megafauna. And the winner is… ninguna de ellas!! El estratotipo (así se llama en geología) estaría situado a mediados del siglo XX y su marcador serían los radionucleidos artificiales generados por las pruebas termonucleares del inicio de la Guerra Fría.

Prueba nuclear Baker realizada por los Estados Unidos
Atolón de Bikini. Microneria, 25 de julio de 1946
(U.S.Amy)

¿Qué tiene que ver todo esto con pasar una eliminatoria?

Ya saben que en ocasiones acudir a lenguajes deportivos ayuda a que mucha gente entienda mejor las cosas (que simples y complicados somos a la vez). Que el Antropoceno llegue a convertirse oficialmente en una nueva época geológica (es la propuesta del grupo de Zelasiewicz) sería algo así como ganar el Campeonato del Mundo. Y para ello hay que ir pasando eliminatorias.

La primera eliminatoria hay que situarla en el momento en que la Comisión Estratigráfica Internacional aceptó crear un grupo para estudiar el asunto (no vayan a pensar que esto es tan fácil). La segunda eliminatoria es que, tras una década de trabajo, el grupo haya decidido por abrumadora mayoría de sus 34 miembros que se dan las condiciones para que el Antropoceno sea reconocido como época geológica. Es un buen resultado, pero aún quedan eliminatorias que superar.

El siguiente paso será el análisis y aprobación por parte de la Subcomisión Estratigráfica del Cuaternario y más tarde por el pleno de la Comisión Estratigráfica Internacional (ICS). Es decir por los entes jerárquicos de rango superior al grupo (como nos gusta a los humanos organizar y jerarquizar todo). El camino por recorrer aún es largo (recuerden que en el mundo de la geología todo es lento) y no carente de obstáculos. Dentro de la propia ICS hay sectores influyentes que ven el Antropoceno más como un concepto político o mediático (sin menospreciar su utilidad) que como un verdadero concepto geológico.

Salga o no adelante la propuesta. Termine llamándose o no Antropoceno. Se fije su inicio en tal o cual momento concreto. Lo cierto es que lo obvio e irrebatible es que vivimos en un momento de la historia del planeta radicalmente distinto a todo lo visto anteriormente. Por primera vez miremos donde miremos es inevitable constatar el efecto (menor o mayor) de la mano del hombre en el entorno. Posiblemente al final lo menos importante sea poner o no un nombre a ese efecto, sino ser capaces de asumir lo que hemos hecho y calibrar hasta dónde estamos dispuestos a llegar por esa senda… o hasta dónde está el planeta dispuesto a dejarnos seguir por ella.

Tal vez en unos años les escriba de nuevo para contarles que desde hace décadas ya no vivimos en el Holoceno, sino en el Antropoceno… y nadie nos había avisado. ¡Menudo campeonato más raro!


(1) Working Group on the ‘Anthropocene’. Results of binding vote by AWG. Released 21st May 2019

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.